14/3/14

Nadie ya.

Llegaste a mi vida con la intención de curar todas mis heridas, sin saber que era imposible, que vivo en un invierno permanente y que siquiera en pleno verano puedo llegar a ser feliz. No pienses peor de lo que deberías, mis sonrisas eran reales. Me hiciste estar un poco menos triste y empezaste una primavera que no iba más que a ninguna parte. Creíste que me abriste el horizonte pero yo sabía que esa línea tenía final. Porque siempre pasa, nada es para siempre, y aunque fuiste la única que no echó sal en mis heridas, creo que ni tan solo el tiempo puede curarlas. Te agradezco de corazón estos meses, y querría que no te fueras nunca. Pero vivo de recuerdos y deseo que el nuestro sea bueno, y mis finales sin forzar son malos finales, de los que ensucian las bonitas historias. Así que, fuerzo nuestro final. No quiero hacerte daño y se que, aunque no lo creas, a mi lado acabarás como yo. Nadie ya puede borrar mis tristezas.

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